Somos Mariana e Ivan. Nos recibimos de médicos veterinarios, somos compañeros de vida, y en algún punto de ese camino compartido entendimos que había algo que queríamos construir juntos — algo que fuera más que un trabajo.

Durante años acompañamos familias en el consultorio. Vimos el vínculo que se forma entre una persona y su compañero. Un vínculo real, profundo, que no necesita explicación para quienes lo vivieron.

Y vimos también lo que pasaba cuando ese vínculo se rompía. Familias que llegaban a ese momento sin un lugar donde despedirse bien. Sin contención. Sin la dignidad que ese adiós merecía.

Alma Animal nació de eso. De la necesidad de que ese momento fuera diferente. Somos el primer servicio de cremación individual y acompañamiento en el duelo animal de la provincia — y lo construimos desde adentro, porque creemos que cada despedida merece cuidado, presencia y respeto. Y porque sabemos, como veterinarios y como personas, lo que significa ese amor.